ECOS DE UN PASADO INDUSTRIAL

Recuperación y ocupación de una nave agrícola de principios del s.XX. Calle Luis Montoto. Sevilla.
AUTORES: Juan Antonio SERRANO GARCÍA y Paloma BAQUERO MASATS
COLABORADORES: Adriana Rodríguez González, Jose Ignacio Nicolás Cantón.
MAQUETA: Cristina Iore.
TIPOLOGÍA: Espacio industrial para la lectura de comics y el ocio.
CLIENTE: Racoon Games
PRESUPUESTO: 70.000 euros
SUPERFICIE: 429 m2
FOTOGRAFÍA: Fernando Alda, Estudio Serrano+Baquero
AÑO: Septiembre 2O14 - Octubre 2015
PREMIOS:
Catalogado en la 5ª Edición (2O14-2O15) de los premios de la fundación Arquia Próxima.
PUBLICACIONES:
Diseño Interior n.279, Febrero 2016, Pag: 96-103
Catálogo Arquia Próxima. Convocatoria 2014-2015.
Casa Brutus. 2016 vol.194 MAY
BOB. International Magazine of Space Design n.140
conarquitectura. n.58 Abril 2016
AIT 1/2.2016 Retail and Presentation

MEMORIA RESUMEN:
Contexto. 1910-2015.

El proyecto se encuentra en el barrio de Nervión en Sevilla que, como se observa en las distintas fotografías de época y en la planimetría antigua, siempre ha tenido un fuerte carácter industrial. Fue durante muchos años el área de abastecimiento de la ciudad, con multitud de parcelas agrícolas en las que se cultivaba sobre todo trigo. Ya en 1830 existía parte del edificio objeto de intervención, construido como nave de aperos y utilizado posteriormente como almacén de maquinaria agrícola.

A principios del siglo XX empieza a desarrollarse la actividad industrial en la zona y comienzan a surgir fábricas como la de la cerveza ‘Cruz del campo’. Más tarde el edificio cambia de uso para convertirse en una fábrica de pinturas, estando aún exento. En los años 50 se apuesta por la creación de viviendas en este área, construyéndose edificios a ambos lados y una planta más sobre parte de la fábrica de pinturas. Más tarde el espacio se convertiría en una tienda de sofás y por último en un gimnasio.

Recuperación. La nave agrícola.

La nave agrícola había sufrido múltiples transformaciones durante su existencia, todas empeñadas en añadir nuevos elementos a los ya existentes, dando como resultado una superposición de capas que fueron deformando el espacio, compartimentándolo y confinándolo. El proyecto trata de recuperar el espacio industrial primigenio a través de un proceso que se realiza de forma natural, eliminando todo elemento accesorio superpuesto y dejando al descubierto la fábrica de ladrillo y la estructura metálica que dieron forma a la nave de comienzos del siglo pasado. Más tarde este espacio será ocupado con elementos móviles y mobiliario provisional.

La primera fase consiste en la recuperación de los elementos originales del edificio: pilares de ladrillo, muros de carga de ladrillo, pilares de fundición roblonados y empresillados, vigas metálicas, cerchas metálica, forjados unidireccionales de hormigón y forjados planos de ladrillo, con el objeto de hacer legible la historia y las transformaciones del local, y a otra escala, del barrio. Para ello se eliminó el falso techo bajo la cercha, permitiendo de nuevo el paso de luz natural, así como las sucesivas capas de cartón-yeso, morteros, pinturas, espejos, alicatados y aplacados. Los elementos sacados a la luz fueron tratados con tratamientos protectores y antipolvo incoloros.

Como parte de la recuperación de la fachada original de muros de ladrillo de la nave, se descubrió un hueco que funcionó en el pasado como acceso de tractores. En la fachada se pueden observar diversas huellas de las intervenciones que ha sufrido a lo largo del tiempo. La perfilería metálica encontrada se protege pintándola de negro. La cerámica rescatada, con sus imperfecciones y paños modificados, vuelve a tomar presencia desde la calle.

Ocupación. Materiales y procesos industriales.
Exposición permanente.

Una vez recuperada, la nave se ocupa con una nueva actividad. Una tienda de comics y espacios de lectura y ocio que cuenta con una serie de productos permanentes y otros temporales, se trata de un espacio más cercano a lo museístico que a una tienda convencional. Desplazando el imaginario tan cercano de la fábrica de Cruzcampo y la colocación de sus tanques, consideramos oportuno asociar la exposición del producto permanente a una serie de tanques de vidrio dispuestos en diversas posiciones a modo de vitrinas que interaccionan, a través de reflejos y transparencia, con la luz, el producto y el movimiento de la gente al recorrer el espacio.

Exposición temporal.

El producto que se expone de forma más temporal, dado que se va cambiando aproximadamente cada mes según novedades y temporadas, es expuesto siguiendo una lógica industrial de bandejas y superficies móviles. Ni tan siquiera la exposición de libros, en estanterías, es fija. Se trata de muebles móviles que se pueden cerrar y transportar a diferentes posiciones dependiendo del capricho del dueño de la tienda, lo que hace que dependiendo del momento del año en que la visitemos se nos presentará con una configuración diferente.

Se pretende que toda la operación de ocupación del espacio recuperado con el nuevo uso sea fácilmente reversible.
Al desaparecer la tienda de comics quedará una nave agrícola abandonada.